Serviteurs de Jésus et de Marie

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Libertad sexual verdadera

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Écrire à l'auteur Padre José-Maria 22 de noviembre de 2016
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El mundo hoy incentiva la adicción sexual. La persona libre es capaz de dominar sus impulsos. El que no sabe resistir sus impulsos no está libre, sino esclavo.

Libertad sexual verdadera es controlarse a si mismo para ser don gratuito para el otro.

(Traducción y adaptación de la Guía de estudio de Christopher West, Freedom to Love, Ascensión Press, 2007).



Llamados a ser don gratuito uno para otro

Como ya lo hemos visto (Desnudos y no sentían vergüenza), estamos llamados a ser don gratuito uno para otro. Un casamiento a punta de pistola no es un matrimonio válido, ¿no es cierto? Porque la LIBERTAD ha sido quitada. Estamos llamados a darnos LIBREMENTE. Jesús dice: «No me quitan la vida, la entrego LIBREMENTE» (Juan 10:18).

Por eso Juan-Pablo II comenta que el mismo don gratuito, con una LIBERTAD madura, se expresa de una manera en el matrimonio, y de otra manera en la abstinencia sexual por el Reino de Dios. Los dos son maneras de vivir el propósito último de nuestra existencia: donarnos gratuitamente por los demás.

¿Cómo sentían el deseo sexual Adán y Eva?

Adán y Eva NO sentían el deseo sexual como nosotros, en este mundo caído, lo sentimos.

¿Cómo lo sentimos nosotros? Como una fuerte inclinación hacia mi propia gratificación, mi propio placer, a costa de alguien otro.

En el principio no era así : el deseo sexual brotaba de lo más hondo de la LIBERTAD humana.

Fíjense que en nuestra experiencia de caídos, lo sentimos a menudo como una especie de compulsión.

En el principio no era así. En el principio estaban LIBRES con la LIBERTAD del don: [¡**la donación gratuita*!].

Libertad de bendecir. Libres de lujuria

Dice Juan-Pablo II que «La LIBERTAD del don es la libertad de bendecir al otro», que es estar LIBRE del deseo de capturar y poseer al otro.

La lujuria nos inclina, y a veces sentimos necesidad compulsiva de capturar y poseer a otra persona, para mi propia satisfacción y gratificación egoísta.

En el principio no era así. Era la LIBERTAD de bendecir al otro.

Es gracia de Dios

Esto era una experiencia permeada por la gracia de Dios, por este vino nuevo de que hablan las bodas de Cana. También podemos decir: el vino original que Dios derramó, es lo que los hacía capaces de amarse de esta manera.

«Hombre y mujer estaban desnudos sin tener vergüenza, porque estaban LIBRES de la misma LIBERTAD del don gratuito. Esta LIBERTAD radica en el fundamento del significado esponsal del cuerpo» (-Juan-Pablo II; Desnudos y no sentían vergüenza).

¿De qué “libertad sexual” habla la cultura actual?

Nuestra sociedad habla mucho de “libertad sexual”.

Pero, ¿de qué habla cuando habla de libertad sexual? : “Haz lo que quieres, cuando quieres, como quieres, con quien quieres”, sin nunca decir que NO.

Debemos preguntarnos. Debemos cuestionar lo que esta cultura nos enseña: ¿Está libre la persona que vive así? ¿El alcohólico que no puede decir que No a su próximo trago, ¿está libre? … ¿O está encadenado?…

En realidad, lo que nuestra cultura promueve con el nombre de “libertad sexual” es el camino más corto hacia la ADICCIÓN SEXUAL.

Libertad verdadera

¿Qué quiere decir LIBERTAD?
 Libertad quiere decir que tengo una opción ante mí, y puedo decirle que SI o NO.

Si no puedo decir NO, mi “SÍ” significa … ¡nada!

Concretamente, si nuestras relaciones sexuales son solamente la respuesta a nuestras hormonas, que no podemos controlar, a una necesidad de fusionar y unirnos que no controlamos…

¡Esto no es amor!…
 …Es algo parecido a lo que hacen los animales.

«Queremos decir libertad, sobre todo como dominio de si mismo, o control de si mismo». (-Juan-Pablo II).

En otras palabras:

  • Yo controlo mis deseos;
  • Mis deseos no me controlan a mí.

Libertad indispensable

«Tal libertad es indispensable para que el hombre puede encontrarse a si mismo por medio del don sincero de si mismo» (-Juan-Pablo II).

En otras palabras: Si no nos poseemos a nosotros mismos, si no somos dueños de nosotros mismos en nuestros deseos, no somos capaces de ser un don para los demás.

Ya lo sabemos

Y ya lo sabemos: en nuestras relaciones, cuando alguien me trata solamente como un medio para gratificarse a si mismo, que esto no es libertad, que esto no es amor.

  • ¡El amor exige libertad!

¿Qué es la libertad? por Christopher West, subtitulado en castellano.

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