Serviteurs de Jésus et de Marie

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El Papa Francisco y la fe verdadera.

¿Qué dice la Virgen ?

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Écrire à l'auteur Padre José-Maria 10 juin
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¿Hay dudas y sospechas contra el Papa Francisco ? Para la Virgen Maria, permanencer fieles al Papa y conservar la fe verdadera son una sola y misma cosa. Y nos advierte que hoy, él que no está con el Papa no podrá permanecer en la verdad, porque las seducciones del Maligno se hacen tan insidiosas que llegan a engañar a cualquiera. No es posible que la infalibilidad del Papa sea derrotada. No perdamos nunca esta mirada de fe.



Extractos de la meditación del Padre Laurent Larroque, responsable general del Movimiento Sacerdotal Mariano, el 1° de enero de 2017.

Creo que debo decir una palabra sobre el papa Francisco…

[…] He aquí las últimas palabras del Papa Benedicto XVI, al final de su última audiencia (miércoles 27 de febrero de 2013) : « Invoquemos la maternal intercesión de la Virgen María, Madre de Dios y de la Iglesia, para que acompañe a cada uno de nosotros y a la comunidad eclesial entera ; nosotros nos entregamos a ella, con profunda confianza. ¡Queridos amigos ! Dios guía a su Iglesia, la sostiene siempre, también y sobre todo en los momentos difíciles. No perdamos nunca esta mirada de fe, que es la única visión verdadera del camino de la Iglesia y del mundo. Que haya siempre en nuestro corazón, en el corazón de cada uno de ustedes, la gozosa certeza de que el Señor está a nuestro lado, no nos abandona, está cerca nuestro y nos envuelve con su amor. ¡Gracias ! » […]

Creo que debo decir una palabra sobre el papa Francisco. Algunos de entre nosotros quisieran identificarlo, en parte o totalmente, con el personaje del que habla san Pablo en 2 Tes 2,3, y María en su Libro, por ejemplo, el 7 de junio de 1986 ; 15 septiembre 1987 ; 17 y 28 junio 1989 ; 8 septiembre 1989 ; 13 mayo 1990 ; 8 septiembre 1990 ; 19 mayo 1991 ; 15 marzo 1993 ; 1° enero 1994 ; 13 mayo 1994 ; 1° enero 1995 ; 11 marzo 1995… Pero esta identificación no se puede hacer, ¡porque sería ponernos encima de Dios ! Al ver todas esas referencias, podemos decir que María nos ha advertido cuidadosamente y muchas veces sobre aquel advenimiento en Su y nuestro Libro Azul. Pero leer el Libro Azul y tomarlo – con razón – como argumento decisivo por nosotros, significa leer todo el Libro Azul.

Los acontecimientos

La Virgen dijo el 15 de marzo de 1993 (n° 489,e) : « …la tercera parte del secreto (…) se hará manifiesta por los mismos acontecimientos que están a punto de realizarse en la Iglesia y en el mundo. Mi Iglesia será sacudida por el viento impetuoso de la apostasía y la incredulidad, mientras que él que se opone a Cristo entrará en ella, llevando a su cumplimiento final la abominación de la desolación que les ha sido predicha por la Sagrada Escritura ».

¿Suprimir la Misa ?

¿Qué acontecimientos ? María contestó el 31 de diciembre de 1992 (n° 485,g) que la 4ª señal del fin de los tiempos será la culminación de eaquella abominación de la desolación, o sea el punto terminal de un lento proceso de protestantización de la Misa : « Al acoger la doctrina protestante, dirán que la Misa no es un sacrificio, sino solamente una sagrada cena, o sea el recuerdo de lo que hizo Jesús en la última Cena. Y así van a suprimir la celebración de la Santa Misa. Es en esa abolición del sacrificio cotidiano que consiste el horrible sacrilegio [o “abominación de la desolación”] que realizará el Anticristo, que reinará más o menos tres años y medio, o sea 1290 días »… Y “Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará !”

« Dirán que la Misa no es un sacrificio… » ¿Qué será ese “decir” ?

“Dirán”

Cito otra vez a Juan-Pablo II (Ecclesia de Eucaristia, 2003, n° 10), para demostrar con él que ya existe, dentro de la Iglesia, esa manera de reducir la Misa a una Cena – sin ese “decir” oficial –. Si no es a nivel del “dicho” o del “derecho”, existe al menos a nivel de los hechos, del “hecho” : « Se nota a veces una comprensión muy reductora del Misterio eucarístico. Privado de su valor sacrificial, se vive como si no tuviera otro significado y valor que el de un encuentro convival fraterno… » Comento que todo ese movimiento litúrgico de protestantización de la Misa está progresando tanto en nuestra Santa Madre Iglesia, violada y golpeada desde adentro de un modo sutil pero determinado, que ese pasar del “hecho” al “derecho” podría ser fácil y pasar casi desapercibido (incluso tal vez sin proclamación oficial), hasta la acogida de la doctrina protestante. El día de ese “dirán”, bajo la influencia del “hombre inicuo”, será realmente el inicio de los “más o menos tres años y medio” de que habla la Sagrada Escritura.

Pero no hay ningún hombre en responsabilidad en la Iglesia quien ya haya “dicho” oficialmente así. Entonces, no se puede acusar a nadie antes de “los mismos acontecimientos”… “¿Eres tú el que debe venir, o debemos esperar a otro ?” A esta pregunta Jesús contestó, más o menos : “Miren a los acontecimientos, para comprender que Cristo está en medio de ustedes” (cf. Mt 11:3-5). Lo mismo nos dice María : « Son los mismos acontecimientos que les harán comprender que el Anticristo está en medio de ustedes », y “Felice los que no se dejen escandalizar” (Mt 11,6). Fijémonos : « serán los acontecimientos », no los prejuicios. Y menos aún si esos prejuicios anticipan un juicio de Dios. María nos pide “desenmascarar errores” (12 nov. 1988, n° 393,e), no denunciar personas.

“Yo el Señor escudriño las mentes y los corazones” (Jr 17,10). “¡Yo, el Señor !”… “¿Quién como Dios ?” No escrutemos la mente y el corazón del papa Francisco, más bien oremos por él, con el amor de María, sobre todo porque muchos católicos están perplejos ante su Magisterio. Retomemos verdaderamente el Libro Azul, donde la Virgen María nos invita mil veces a permanecer fieles al Papa.

¿Qué dijo la Virgen ?

Recuerdo solamente algunas referencias. En el momento del acto cismático de Mons. Lefebvre (Cf. 7 agosto 1976 y 29 junio 1988, mensajes que refieren a la infalibilidad del Papa), son los que creían conservar la fe verdadera contra la apostasía que se pusieron en contra del Papa, porque la celebración de la Santa Misa estaba en peligro. El peligro sí existía. Pero era mucho más peligroso ponerse contra el Papa.

Infalibilidad

Hoy también, ningún peligro contra la fe nos puede autorizar a ponernos contra el Papa y dudar del dogma de la infalibilidad pontifical. Un dogma, por definición, forma parte de nuestra Fe. Y acabo de recordar lo que dice el Papa emérito : “Dios guía a su Iglesia, ¡no perdamos nunca esa mirada de fe !”

Promesa

Rm 4 : 20-21 : “Abraham no vaciló por incredulidad ante la promesa de Dios, sino que se reafirmó en su fe y dio gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios es capaz de cumplir lo que ha prometido”. Las promesas de Jesús por su Iglesia permanecen, y también las promesas de María en su Libro Azul. Abraham hizo un acto de fe al Dios que tiene poder hasta para resucitar a los muertos (Heb 11,19), para que no se comprueben falsas las promesas de Dios.

Así también debe ser nuestra fe en la infalibilidad del Papa. No es posible que la infalibilidad del Papa sea derrotada. “¡No perdamos nunca esa visión de fe !”. Tomemos más bien a la letra, con un acto de fe poderoso como el de Abraham, lo que María decía en el momento de la crisis de Mons. Lefebvre (9 agosto 1976, n° 106,jkl) : « Hoy son ustedes que, con su palabra, deben proclamar frente a todos que Jesús ha constituido a Pedro y a él solo como fundamento de su Iglesia y guardián infalible de su Verdad. Hoy, él que no está con el Papa no podrá permanecer en la Verdad. Las seducciones del Maligno se hacen tan insidiosas y peligrosas que llegan a engañar a cualquiera. »

Mientras existe un gran peligro de ser engañado escuchando tal teólogo o tal obispo, « ¡HOY ÉL QUE NO ESTÁ CON EL PAPA NO PODRÁ PERMANECER EN LA VERDAD ! ».

En la máxima oscuridad

8 dic 1977 (n° 140,no) : « Al decirles les que, en la máxima oscuridad, la luz les vendrá de mi Corazón Inmaculado, he querido con ello advertirlos de que, en los momentos decisivos, Yo misma les indicaré todas las cosas. Les diré a quién deben seguir, para ser fieles al Vicario de mi Hijo Jesús y a mi Iglesia. »

“En la máxima oscuridad”, en la que ya hemos llegado, María no nos dijo que no sigamos más al Vicario de Cristo, sino : « Yo misma les indicaré a quien deben seguir para ser fieles al Papa ».

En el presente tiempo de oscuridad, María no nos dijo que cambiemos nuestros tres compromisos fundamentales : “Los compromisos característicos de la espiritualidad del Movimiento Sacerdotal Mariano son tres : la consagración al Corazón Inmaculado de María ; la unidad con el Papa y la Iglesia unida a él ; la orientación de los fieles hacia una vida de consagración a María.” (Introducción del Libro). Esto no puede cambiar. Por eso ruego así : “¡Querida Virgen María ! Ahora que hemos llegado al tiempo de la máxima oscuridad, Tú misma, por los medios que elijas, indícanos como permanecer fieles al Papa, que hoy es el Papa Francisco.”

Las dos cosas juntas

13 de mayo de 1984 (n° 289,m) : « Yo soy la Madre de la fe ; Yo soy la Virgen fiel y hoy, es a Mí a quien deben pedir socorro para permanecer en la fe verdadera. Por eso les invito a escuchar y a seguir el Papa, que tiene de Jesús la promesa de la infalibilidad… » Fijémonos como las dos cosas van juntas : « permanecer en la fe verdadera » y « seguir al Papa, que tiene la promesa de la infalibilidad ».

En la gran tribulacion

Alli donde está la Virgen no entra el diablo

28 de junio de 1989 (n° 408,fg) : « Guarden el testimonio de Jesús en estos tiempos de la apostasía, para ser fuertes y valientes testigos de la fe. Por eso les invito a ser cada vez más unidos al Papa, a sostenerlo con sus oraciones y su amor, a recibir y difundir su Magisterio : así indicarán a las almas el camino seguro que deben seguir para permanecer en la fe verdadera. Conserven el testimonio de Jesús en estos tiempos de la gran tribulación. Los días predichos por el Evangelio y por el Apocalipsis han llegado. Las fuerzas del mal, unidas por el poder del que se opone a Cristo, harán grandes prodigios en el cielo y la tierra (Mt 24,24 ; Ap 13,13), a punto de seducir gran parte de la humanidad. Ustedes permanezcan firmes en su testimonio heroico a Jesús, y luchen conmigo contra la fuerza poderosa del que se manifiesta como el enemigo de Cristo ».

Permanecer unidos al Papa y conservar la fe verdadera son una sola y misma cosa en el Libro Azul, a veces en la misma frase. Nosotros no tenemos los criterios, por autoridad propia o por elección personal, para recibir una frase del Libro Azul y rechazar otra. Me parece más seguro y sano decir : “Virgen María, doy total confianza a tu Palabra en el Libro Azul. No soy bastante ‘grande’ como para hacer elecciones en las cosas que con tanta constancia e insistencia me dijiste en tu mensaje, y que es uno de los tres compromisos fundamentales : fidelidad a la Iglesia, al Evangelio y por consiguiente al Papa”.

CONCLUSIÓN

Nosotros no cambiamos nada de nuestros tres compromisos fundamentales. No cambiamos nada en nuestra Acta de Consagración : « Sobre todo queremos ser unidos al Santo Padre y a la jerarquía, por nuestra firme adhesión a todas sus directrices, de manera a oponer una barrera al proceso de contestación dirigido contra el Magisterio, que amenaza los fundamentos mismos de la Iglesia. Además, bajo tu maternal protección, queremos ser los apóstoles de la unidad de oración y amor hacia el Papa, unidad tan necesaria hoy, e imploramos de ti una protección especial sobre el Santo Padre. »

Respecto al Papa Francisco, diré así a algunos de entre nosotros que están muy perplejos : recemos por él, como él mismo lo pide con insistencia, y como lo hacemos en todos los Cenáculos… desde hace 45 años. Y no hablemos nunca mal de él, sino amémoslo en María (Cf. 9 nov 1975, n° 86,qr).

El tiempo ha llegado

9 febrero 1985 (n° 304,i) : « El tiempo ha llegado en que solamente mis hijos consagrados a mi Corazón Inmaculado y totalmente confiados en su Madre celestial, tendrán el don de permanecer íntegros en la fe y conducir a la fe verdadera las almas que les están confiadas. » Pero la Mamá, Madre de la Iglesia, “debe ser amada, escuchada y obedecida por cada uno de nosotros”, sobre todo en estos tiempos de confusión.

1° enero 1985 (n° 302,lo) « Pero cuanto más fuerte será la prueba, tanto mayor será también mi presencia al lado de cada uno de ustedes, para que sean confortados por Mí y alentados. Si ustedes viven en mi Corazón Inmaculado, nada de lo que pueda ocurrir podrá turbarlos ; en mi refugio materno, están siempre en seguridad, envueltos por la luz y la presencia de la Santísima Trinidad, que los ama y los envuelve en su divina misericordia. (…) Así, ustedes se vuelven también instrumentos de la divina misericordia, en estos tiempos en que se está preparando el máximo triunfo del amor misericordioso de mi Hijo Jesús. »

Don Laurent LARROQUE

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